La imagen corporativa es otro de mis temas favoritos. Por imagen corporativa entendemos todas aquellas representaciones gráficas que definen tu marca. Incluyo aquí todos aquellos formatos y disposiciones que se van a ver implicados en tus comunicaciones, desde tarjetas de visita hasta marcas de agua, pasando por envoltorios o anuncios en redes sociales. A continuación, los puntos clave para que funcione.

Mucho más que un logo

Es normal que lo primero que se te venga a la cabeza cuando hablamos de imagen corporativa sea el logo. Es el elemento gráfico que se verá con más frecuencia en tus comunicaciones. El logo debe representar todo lo que ya hablamos en el punto anterior: tu identidad, tus valores, y tu tono.

Antes de llegar al logo tendrás que pasar por el arduo proceso de ponerle nombre a tu empresa. Es importante que elijas bien, porque este nombre te va a acompañar siempre. Busca un nombre que te identifique, que sea representativo, fácil de recordar, y pregnante. Un nombre con el que la gente se quede a la primera, y que no de lugar a malentendidos. Para mi, la clave es buscar un nombre del que no te arrepientas si lo escuchas en un anuncio de televisión.

En el caso del logotipo, vas a encontrar muchos manuales que te hablen de los signos visuales (signos, símbolos, indicios, iconos) y de los tipos de imagenes (simbólica, icónica, representativa). También verás que hay diferentes tipos de color según la clasificación que escojas. Las características de la psicología del color dependen de su saturación, su luminosidad y su tono, entre otras distinciones, cada color tendrá un valor objetivo o subjetivo. Además, el formato y el contexto en el que vayan a utilizarse pueden limitar su uso.

Composición, textura, ritmo, tensión, equilibrio, estilo gráfico y forma general son otros elementos a tener en cuenta cuando creamos un logo. Pero por mucho que me pese, este post no es sobre la creación de un logo, sino para que al menos seas capaz de reconocer un trabajo bien hecho. Porque para crear un buen logo sólo necesitas el punto siguiente.

Busca un profesional…

Afortunadamente el mundo está lleno de diseñadores gráficos. Invierte en alguien que sea capaz de crear algo original y genuino para ti. Confía en quien pueda generar todo aquel material gráfico que puedas necesitar y que empatice contigo y tu forma de negocio. Te puedo garantizar que es la mejor inversión que vas a hacer.

…Y no des por culo

Y permítame que desconfíe, pero lo harás. Al menos en España, todos llevamos dentro un juez, un árbitro y un creativo. Deja al profesional trabajar. Si es bueno, sabrá perfectamente lo que tiene que hacer y captará la esencia de tus proyectos perfectamente.

¿Cómo me aseguro de que mi logo es bueno?

Pagando. Así de fácil. No es el momento de pedírselo a tu prima la que pilota Photoshop, ni a tu colega que está estudiando diseño. Esto no funciona así. No quiero decir con esto que te vaya a encantar al primer boceto, ni que tener un logo fetén consiga que vendas internacionalmente. No es eso. Pero pagarle a un profesional te garantiza unos mínimos de calidad de los que tú probablemente ni entiendas. Déjate los cuartos en un trabajo quien hecho, porque, además, tener un mal logo o una mala imagen corporativa repercute de forma negativa sin que te des cuenta y te puede hacer mucho daño desde el principio. Recuerda que cuando pagas por un logo, pagas por el trabajo y no por el resultado. Esos bocetos que hiciste en una servilleta están bien para una servilleta, pero deja al profesional trabajar. La textura acuarela o el rollo multicolor no suelen funcionar. No funciona ni el logo de Pepsi, así que imagínate tu logo de acuarela multicolor.

Asúmelo.
Alguien tenía que decirlo.

Recursos buenos, bonitos y baratos

En internet hay mucho diseñador gráfico suelto, así que me apuesto lo que quieras a que alguno de tus contactos de Facebook es diseñador gráfico. Si aun así no conoces a nadie, te ofrezco dos alternativas:

  1. Encárgamelo a mi (cuña publicitaria).
  2. Fiverr. Es una plataforma de microtrabajos fletada de profesionales del diseño (también estoy yo –guiño, guiño). Muchos de ellos se ofrecen a precios muy baratos. Si sabes buscar, encontrarás a alguien con el estilo necesario para hacerle justicia a tu proyecto.
¿A qué jugaban?
Logo sin sentido de AEMet.
No sabemos como existe esto aún.
No sabemos como existe esto aún.

Aplicaciones y usos

Cuando encargues tu logotipo asegúrate de explicarle todo sobre tu negocio al diseñador. Confío en que este profesional será capaz de entender todo el material que necesites y lo tendrá recogido en un briefing más que competente. Aún así, y por experiencia, pídele de manera explícita que te genere también tu logo adaptado para las redes sociales que vayas a utilizar, incluyendo los formatos de foto de perfil, biografía y los diferentes tamaños de los anuncios.

Por otra parte, piensa en todo el proceso de creación y venta de tu producto , ypídele que te genree material necesario. Por ejemplo, si vas a necesitar bolsas o papel de envolver. Incluso alguna imagen para chapas y cartelería por si haces imágenes del proceso, que las puedas poner al lado. Todo esto es a parte de los grandes clásicos, como papelería corporativa, rotulación y textil básico.

En el siguiente post te hablaré de tus nuevas amigas: las redes sociales.