Existen otras formas de darte a conocer, más allá de poner un anuncio o dejar flyers en las lunas de los coches. En el siglo XXI hay más formas de conseguir llegar a más personas. Antes de empezar, no pienses en este punto «solo para vender». Hoy en día tenemos una visión mucho más global del emprendedor que, por otra parte, es más sostenible, porque no tienes que fingir nada, no tienes que hacer un doble papel.

El siguiente listado a lo mejor te parece un concurso de obviedades, pero lo que me interesa es que te plantees todas las posibilidades que tienes a tu alrededor y en las que te puedes implicar con tu negocio sin hacer en ridículo.

Socializa

Ve a eventos

Convenciones, salones, congresos, mercadillos, catas. Seguro que hay un tipo de evento que encaja muy bien con tu producto o tu negocio. Conciertos, festivales, muestras, desfiles de moda, talleres. Estos sitios están plagados de emprendedores como tú, con las mismas ganas, los mismos sueños y los mismos miedos. Interactúa con ellos. Si te da corte, lache o fatiga, imagínate que estás en un videojuego y habla con ellos como si te fueran a dar la clave de la siguiente fase, porque en realidad es lo que va a pasar. Mézclate y no tengas miedo de preguntarles o, sobre todo, reconocerles lo bien que está su trabajo. Créeme que ellos lo habrán pasado mucho peor que tú para estar ahí, y una palabra agradable siempre viene bien.

Asiste a charlas

Las charlas tienen dos elementos distintivos que me gustan particularmente. El primero es que vas a escuchar a alguien que sabe de la materia que te interesa,o al menos ha experimentado con ella. Ya sabes que no todas las charlas son instructivas, no todas tienen como objetivo profundizar en un tema. Algunas son puramente experienciales, y te digo que son igual de intresantes, ya que te hablan desde la vivencia del individuo y su relación con el tema en cuestión. Algunas charlas combinan las dos, otras juegan con la interacción del público, creando un acto completamente irrepetible. A mi me gusta combinar las tres opciones. Lo de instruir, para mi es más bien guiar, dar las claves básicas de algo que los asistentes puedan investigar en casa. Procuro hablar solo de mi experiencia cuando veo a alguien dudar sobre lo que digo. Entonces procuro contar alguna anécdota que me haya pasado que ilustre lo que digo y, sobre todo, que les aclare las dudas. Pero sin duda lo que más me gusta es hacer dudar a mi audiencia. Me gusta que piensen, que se planteen lo que estoy diciendo. Cuando era profesora hacía lo mismo con los niños, y creo que es algo que te tienen que enseñar. Tiene que haber alguien que te haga cuestionarte lo que piensas, y lo que escuchas. No digo que dudes de la persona que da la charla, sino que cuestiones lo que dice, sus credenciales y sus motivaciones. Solo así podrás apreciar y empatizar más con lo que está diciendo.

Mi otra parte favorita de las charlas es la interacción que puedes conseguir, tanto con los asistentes, como con los ponentes. Es una gran oportunidad para participar del conocimiento y la experiencia de gente como tú. Mi consejo es que lleves siempre el móvil cargado y con espacio libre, una batería portátil cargada, y algo para apuntar. Llámame antigua, pero le sigo encontrando el gusto a ir con mi libreta a todas partes. No sólo es para tomar apuntes de lo que escucho, sino que muchas veces se me ocurren ideas sobre la marcha. Incluso a veces surgirán ideas con gente de la misma charla, así que aprovecha para explotar tu creatividad de manera espontánea.

Haz un grupo de Meetup

Crea una actividad y une a la gente con una motivación común. En Meetup hay de todo, desde quedadas para salir en bici, hasta intercambios de idiomas. Invéntate algo, que además es gratis. Los eventos de Meetup tienen muy buena aceptación, porque suelen estar creados por usuarios como tú y como yo. La variedad que incluye también es digna de mención. Desde grupos para intercambio de idiomas, hasta quedadas para jugar a juegos de mesa, o charlas de videojuegos, por ejemplo las que organizan los amigos de Estudio Nemo con sus GameJam. Un exitazo garantizado siempre. Me parece una iniciativa excelente, apta para todas las edades, con un público joven interesado en el desarrollo de videojuegos a todos los niveles. No sólo se habla de programación, sino que hay charlas de psicología, arquitectura, o marketing, por poner algunos ejemplos.

Aprende

Haz cursos online

Te garantizo que hay plataformas de sobra con contenido gratuito. Domestika, Udemy, Lynda, Crehana, además de todos los cursos de Google y Facebook que hay gratis. Desde coaching hasta After Effects. Aprender una destreza nueva no solo te desmarcará de tu competencia, sino que te hará apreciar las cosas desde un punto de vista diferente. Aprovecha que vives en la era de la información y quizá encuentres una destreza nueva que no sabías que tenías. En los cursos online suele haber también foros con los que podrás conocer a profesionales, y no tan profesionales del gremio de todos los puntos del mundo. Por cierto, olvídate del método tradicional de aprendizaje en el que tenías que memorizar. Estos cursos vienen normalmente con un indice bastante descriptivo, un buen cúmulo de ejercicios prácticos y algún examen para que recapitules tus conocimientos. El ritmo de aprendizaje lo marcas tú, aunque por experiencia propia te recomiendo que te programes para terminar cada curso que empieces en menos de un mes, para que no se te acumulen, no te desmotives y no los dejes a medias.

Lee

Miles de millones de blogs, y si hablas algo de inglés, ni te cuento. Sobre los temas que quieras, pero ojo, no te pongas a leer sobre memes ni mierdas, que esto es para que tu negocio vaya bien, no para perder el tiempo. Ponte las pilas y empieza a buscar en Google todo lo que te pueda aportar. Importantísimo, ten siempre una libreta a mano, porque otra cosa no, pero blogs con contenido repetido hay a patadas. Ve apuntando todo lo que vayas sacando en claro para que no te satures.

Los blogs no son la única fuente de conocimiento. Te habrás hartado de escuchar que el conocimiento está en los libros, así que aprovecha para terminar ese libro que te regalaron, o para comprar algún clásico literario. Pueden que no tengan un contenido directamente relacionado con tu negocio, pero seguro que te ayudan a encontrar ideas y, sobre todo, a darle firmeza a tu creatividad, a argumentarla y a hacerla coherente.

Investiga en los foros

Si tienes alguna duda o te quedas atrancado, los foros oficiales son los mejores sitios para aprender a solucionar cualquier problema. En ellos escribe gente que ha tenido los mismos problemas que tú y te puede ayudar a resolverlos. O lo que es mejor, ayuda tú a quien tenga algún problema que le puedas resolver. Mis foros favoritos son los de Adobe y Facebook. Los foros no sirven solamente para que resuelvas tus dudas, sino que tú también puedes ayudar a otros usuarios con problemas por los que tú quizá ya hayas pasado. Anímate e investiga qué tipo de cosas pregunta la gente de tu mismo gremio.

Arriésgate

Es el mejor consejo que te puedo dar. Juégatela, lánzate, prueba, enseña, experimenta y arriésgate. Siempre lo digo: el miedo es el cáncer de los ricos. El miedo te va a frenar más de lo que crees y no te lo mereces. ¿Cuántas cosas se han conseguido con miedo? Ya te lo digo yo. Ninguna. Así que arriésgate y date a conocer porque el mundo tiene que conocerte.