Cuando decidí escribir estos posts consideré la posibilidad de hacer algo detallado, como esos blogs tan densos que acostumbro a leer. Y luego dije «nah, paso». Hay cientos de miles de blogs que te van a hablar de todo esto de una forma densa, extensa y pormenorizada de los criterios para elegir un producto, proyecto o servicio al que dedicarte. Podrías haberlos leído antes de llegar a este post. Pero creo que el hecho de que sean tan extensos es lo que hace que mucha gente termine por no leerlos.

A lo que voy. En estos cinco puntos te voy resumir lo que tienes que saber para escoger un producto adecuadamente.

Algo viejo

Sencillez al poder. Ya lo hablamos en el post anterior, busca algo que te motive, algo te guste, porque seguramente ya sabes lo suficiente sobre el tema como para que te haya picado la curiosidad de dedicarte a ello. Además, si ya es un tema que te interesa, es mucho más probable que puedas y quieras aprender más sobre él.

Algo nuevo

Busca algo rentable. La matemática en este paso es más sencilla aún. Escoge algo que no te suponga muchas horas de trabajo, que no te suponga muchos gastos y que te aporte beneficios netos. ¿Está muy difuso? Un ejemplo: puedes escribir posts para diferentes blogs. Se suele pagar unos16€ por 300 palabras.

Algo prestado

Copia y crea. Copia lo que a otros les ha ido bien, pero hazlo bien. Quédate con su esencia, observa lo que funciona, inspírate con el trabajo de otros. Pero no seas rancio y no te pongas ahora a fusilar el trabajo de otros. Eso es de pobres.

Algo azul

Proyección de producto. Imagina por un momento que toda esta idea de montar algo propio se te va de las manos y terminas montando un emporio. Plantéate tu proyecto como algo que pueda crecer y termine estando en la casa de cada persona. Que se convierta en algo esencial, como el agua (o internet). Esta idea no es tan descabellada como te imaginas. Te podría enumerar cientos de proyectos, productos o servicios que empezaron como una tontería y terminando siendo esenciales para el día a día. Pero hay blogs que te hablarán mucho mejor de todo esto. Mueve el culo y búscalos.

La competencia.

Estudia la competencia. Ahora tienes que hacer un estudio de mercado. Esto es fundamentalmente informarte de quién está haciendo lo mismo que tú, tanto a nivel local como a nivel nacional e internacional. Tampoco hace falta que te pongas en plan auditor, pero es cierto que este paso es vital para que sepas hasta qué punto vas a tener ventaja o la van a tener otros sobre ti. Ponte las pilas e infórmate bien de lo que se mueve alrededor tuya y valora cuánto te importa lo que hagan los demás.

No seas rata.

Escoger un producto también implica que hagas un producto de calidad. No seas rata y hagas una chapuza, que ya estoy bastante cansada de ver bazofias por ahí, productos mediocres y productos de calidad más que cuestionable a precio de oro. Márcate un buen proceso, un buen acabado, una buena atención y un buen servicio, que ni es tan difícil ni cuesta tanto. Y además notarás la diferencia en tiempo récord.

El miedo al éxito.

Esto es algo muy común. Te voy a enseñar cómo detectarlo. Es la sensación de caca que tienes cuando alguien te dice “¿te imaginas que te entrevistan en….?”. O “¿te imaginas que sales en la portada de…?”. Pues eso. Esa mezcla entre nervios y susto, ese es el miedo a crecer. Déjalo atrás porque no aporta nada. Nada bueno. Ojo, que si quieres seguir teniéndolo, yo lo respeto. Pero a lo mejor no te ha ido tan bien como para que lo sigas teniendo.

Dicho todo esto, mañana seguiremos con cómo elegir tu público objetivo.