2018 llegó con los autónomos bajo el brazo. Tengo que confesar que mi intención era darme de alta a finales de diciembre de 2017, pero la salud no me lo permitió. De hecho hice el proceso a medias, pero el año no acabó en las mejores condiciones; luego te cuento por qué. Lo importante es que estoy recuperada y el papeleo ya está hecho. Cuando empecé toda esta aventura pensaba que estaba sola con muchas de las dudas que me asaltaban, pero con el tiempo me he percatado de que esta situación es común a muchos de nosotros y quizá compartiéndolo pueda ayudar a alguien.

¿Qué hace una chica como tú en un berenjenal como este?

La necesidad y la motivación me llevaron no hace mucho a tomar una de las decisiones más importantes de mi vida laboral: darme de alta de autónomos. RETA, que lo llaman los expertos. Ha sido un camino lleno de dudas y problemas varios que vengo a compartir para resolver dudas desde el nivel más extremadamente básico.

En episodios anteriores…

Por seguir un orden cronológico te voy a contar mi historia a ver si te suena de algo (storytelling puro y duro). Hace mucho tiempo empecé a plantearme seriamente vivir de todo aquello que puedo generar. Lo cierto es que era la pescadilla que se muerde la cola: no puedo facturar con lo cual no puedo ingresar por trabajar, pero como no trabajo no gano para pagar los autónomos. Un jaleo en el que además nadie me informaba bien. Todas las conversaciones eran iguales:

– Lo primero es darte de alta.

– ¿Y cómo pago la cuota?

– … Te tienes que dar de alta.

– Y la cuota y el gestor, ¿con qué dinero lo pago?

– [cri, cri]

La respuesta, para quien no lo sepa es “trabaja como contratado hasta que te puedas permitir pagar los autónomos”. ¿Qué pasa con esto? Lo veremos más adelante.

La primera vez que me planteé seriamente darme de alta fue en 2011. Trabajaba muchas horas (cuando hacía producción de cortos) y todo lo que quería hacer me costaba otro pastizal, así que pensé “bueno, me hago autónoma, empiezo a currar, a ganar pasta como una persona adulta, y a cotizar (don’t forget!)”. Pero nada pintaba bien. Mis trabajos eran muy pequeños, cobraba muy poco, y aún no era capaz de hacer 1000€ al mes, ¡ni tiempo! Así que desistí.

Después de aquello estuve trabajando como profesora y, aunque me ahorraba quebraderos de cabeza en cuanto a papeleo, lo cierto es que emocionalmente no me compensaba. Muchas horas trabajando en una cosa que me encantaba pero me limitaba demasiado. No era yo. Hice un ejercicio de introspección y volví a reconciliarme con mis motivaciones.

Aquí quiero retomar lo que os comentaba antes sobre trabajar como contratado. Yo tenía muchos dilemas morales, pero hay gente que no los tiene. De hecho no tiene por qué pasarte, puedes estar en un trabajo cómodamente, cobrando un sueldo mensual, con tus vacaciones y estar tan a gusto. Por eso mucha gente desiste de ser empleado por cuenta propia, porque al final tener un sueldo que viene de otro te ahorra quebraderos de cabeza y es algo a lo que te puedes acostumbrar sanamente. Total, que en 2015 empecé a formarme en Marketing y vi que que mi vida podía mejorar. Aquí empezó mi aventura.

Fases para hacerte autónomo

Antes de empezar con todos los trámites, te resumo brevemente los tres estadios por los que te recomiendo que pases antes de hacerte autónomo.

1. Informarte

Este punto es importantísimo. Como leerás a continuación, yo misma pasé por abogados, asesores, gestores y muchos blogs antes de darme de alta. Y es que, si todo va bien, será un antes y un después, así que debes conocer bien no solo tus obligaciones fiscales, sino cómo te puede cambiar la vida. Lo cual me lleva al siguiente punto.

2. Mentalizarte

Si eres menor de 30 años, los autónomos se conciben como un plan a largo plazo. ¿Por qué? Porque seguramente tengas acceso a una serie de ventajas que querrás aprovechar al máximo. Para que este plan sea efectivo, debes mentalizarte y asumir que ya no valen las excusas, que vas a tener que currar un montón y que ahora eres 100% responsable de tu futuro laboral. Esto es un hecho importante en tu vida del que ya te hablé en uno de los primeros capítulos de Marketing para Imbéciles, “Motivación + elección= resolución” . Tú eres el jefe y tienes que estar preparado psicológicamente para lo que venga.

3. Darte de alta

Esto es un mero trámite, pero tienes que tener tu objetivo claro. Te lo digo porque a la hora de hacer el papeleo suele invadirnos una pereza como nunca antes, y a la mínima que falla algo, se nos quitan las ganas de hacer gestiones. Pero hay que hacerlo, porque luego viene Hacienda y no trae regalos precisamente.

 

Dicho todo esto, vayamos a los pasos para hacerse autónomo que, aunque parezca sencillos, tienen su historia.

1. El alta en el IAE

Desde 2015 me estuve formando hasta que en el último tercio de 2017 encontré un trabajo estable que me daba un sueldo medio qué. En diciembre de 2017 me di de alta en el IAE ya que mi actividad no me permitía tener una independencia económica pero ingresaba eventualmente (yo que sé, 30€ un mes, 100€ otro, 70€ el siguiente…). Hasta que me di de alta pasé por 3 gestores, 2 asesores y 2 abogados que me recomendaron lo mismo: si tus ingresos son regulares aunque sean muy pequeños, date de alta en el IAE para que puedas emitir facturas y Hacienda sepa que cobras, poco, pero cobras.

En este punto quiero hacer hincapié, porque en el último año me han venido muchas consultas (os puedo asegurar que han sido más de cien), de gente que gana algo de dinero con sus ventas pero que, obviamente, no ganan para vivir. Si eres escritor, artista, artesano, desarrollador, orfebre o realizas cualquier otro tipo de trabajo que te aporte poca cantidad de dinero, tendrás que darte en el IAE. Es especialmente útil si utilizas plataformas como Patreon, Ko-Fi, Fiverr o Upwork, o si has realizado un crowdfunding, da igual que sea con KickStarter, IndieGogo, Ulule o Verkami, por mencionar algunos. Todo lo que implique pasta tienes que declararlo. Porque lo justo que quieras obviar algo para que vengan a inspeccionar tus cuentas. Con todo legal se duerme mejor, te lo puedo asegurar.

2. El Misterioso 036

Como te decía, no ha sido mi mejor entrada de año. El día 8 de enero ingresé en urgencias con una embolia pulmonar que casi me cuesta la vida. Un mes después, y andando a cámara lenta conseguí llegar a la sede de la Seguridad Social, donde fui con toda mi ilusión a darme de alta de autónomos. Al llegar mi turno, me senté con uno de los funcionarios y muy feliz (aunque hablando muy despacio) le dije:

– Creo que soy la única persona que viene con toda la alegría a darse de alta de autónomos.

El hombre echó una carcajada y se dispuso a ayudarme muy amablemente.

– Tienes que rellenar el impreso X y luego irte a Hacienda y darte de alta en el IAE (Impuesto de Actividades Económicas).

– Ah – me jacté – pero yo vengo con los deberes hechos y ya tengo el alta en el IAE.

– Entonces no tienes derecho a tarifa plana.

– ¿Perdón?

– Que creo que no tienes derecho a tarifa plana.

– ¿Cómo va a ser eso? Si no he estado de alta de autónomos en los últimos 2 años y soy menor de 35 años.

– Pues míratelo porque yo creo que la pierdes.

No me quedé muy contenta con esa frase y no me parecía que me estuviera dando un dato concreto, sino una conjetura, y en estas cosas no me gustan las suposiciones. ¿Qué era eso de “creo que no tienes derecho a tarifa plana”? ¿Crees? Pues si no lo sabes tú, que eres el funcionario…

Con una nube en la cabeza y mucha pena volví a casa, me di de baja en el IAE, esperé tres días y me di de alta en el Régimen Especial de Trabajadores por cuenta Propia, también llamado RETA o autónomos.

Mi gestor, MartinGarciolo.com, se encargó de guiarme en el alta, precisamente para poder escribir este post. Y tal y como había podido leer en ocasiones anteriores, tuve acceso a la tarifa plana de 50€ mensuales (un poco más).

Para que entiendas mejor lo de la tarifa plana, a continuación te dejo un enlace y un vídeo de InfoAutónomos que lo explica perfectamente. Además, si tienes previsto darte de alta, te recomiendo que leas todo lo posible en su web, ya que lo explican a la perfección y están siempre al día de las novedades legislativas.

En el próximo post te cuento las dificultades que tuve para darme de alta y cómo se ha ido desarrollando el año en cuanto a sueldo, declaraciones y resultados.

Si tienes alguna duda también me puedes escribir a info@mariafornieles.com y te responderé con toda la información posible.

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